/4 razones por las que deberías usar GNU/Linux

4 razones por las que deberías usar GNU/Linux

Cada vez que me preguntan cómo quitar un virus en una PC respondo lo mismo: formateala y ponele GNU/Linux. Suelen contestar ‘¿pero no es muy difícil?’… la respuesta es NO, GNU/Linux es incluso más fácil de usar que un Windows 10. Si sabés usar Android, podés usar tranquilamente un GNU/Linux. Parece una respuesta de nerd, pero en realidad, Windows ES la razón por la que tenés virus. Sí, no sólo es un sistema que no llega a ser operativo, es uno en el que los virus se mueven felices, y en el que para colmo no se hace nada para que dejen de existir. Una de las razones por las que Windows es tan malo es justamente la razón por la que muchas la eligen: muchas personas lo usan. Lo cierto es que no sólo es más difícil de usar, sino que además estás obligada a realizar mantenimiento porque es un software que se degrada con el uso. Sí, es ilógico, pero acumula kilos y kilos de basura digital que luego deben ser tirados. Se clava, se llena de un importante compendio de alimañas y afines, aparece un grupo de crackers y te encripta el disco, secuestra tus datos y te obliga a pagarles… o la AFIP y te cobra lo que no le pagaste a Bill Gates… ¿Por qué seguir usándolo? No hay ninguna razón.

Si mirás el mundo de los sistemas operativos móviles, GNU/Linux manda. Hay otros universos igual de difundidos: los servidores, las computadoras que manejan bombas y naves espaciales y cuanto otro equipo deba funcionar sin desmadrarse y hacerlo durante años. Imaginate que nadie puede dejar que se le caiga un satélite porque se le clavó la computadora o se le metió un spyware.

GNU/Linux no sólo lleva años de evolución y desarrollo global, en muchísimos casos comunitario -lo que permite que un proyecto nunca muera, como sí sucede en el universo del software privativo- hasta llegar a un nivel de usabilidad y sencillez que hoy Windows no tiene. Existe una diferencia, eso sí, llevás años usando Windows, por lo que vas a tender a usar cualquier otro sistema de una forma similar, y resulta que existen estandarizaciones casi para todo, pero Windows no desarrolla la mayoría porque busca que te acostumbres a usar su sistema, para que usar cualquier otro te resulte complicado. ¿La razón? Tenés que des-aprender lo que ya sabés, y eso cuesta un poco. Pero… ¿por qué seguir usando un desarrollo que te envicia para mantenerte esclava?

4 cortitas y al pie

GNU/Linux es libre, abierto y gratuito.

Que un software sea libre, significa que su código fuente puede ser descargado, revisado, modificado y compartido por cualquier persona. No hace falta que lo hagas vos si no tenés conocimientos técnicos, eso lo hará alguien que sí los tenga y publicará sus impresiones al respecto. Gracias esto, podemos saber cómo funciona, ya que se pueden ver todas las ‘piezas’ que hacen que el sistema funcione y nos da el poder a nosotras: no tiene sentido incluir malware en GNU/Linux simplemente porque será descubierto y corregido a las pocas horas, POR QUE ES LIBRE. Esto además redunda en una mejor privacidad del sistema.

Propone alternativas para todo

Curiosamente es una de las razones por las que no hay tantos virus para GNU/Linux (y por las que además esos virus no sólo son pocos sino que además producen infecciones con menos frecuencia) es que una misma cosa tiene varias formas de ser realizada, esto desalienta a alguien a desarrollar un software de ataque que funcione automáticamente (como es el caso de los virus) porque lleva demasiado trabajo. Los virus que existen para GNU/Linux son desarrollados para situaciones específicas (como manipular una central eléctrica), por lo que regularmente son además para computadoras específicas. Tu máquina y la que controla la central de más arriba son distintas, por lo que probablemente ese virus no te afecte, aunque podría hacerlo, y a quien lo desarrolló seguramente no le interese tomar el control de tu PC cuando buscaba tomar el de la central eléctrica. En Windows… eso sí sucede.

Además de esto existen muchísimos ‘sabores’ de GNU/Linux. Todos diferentes y adaptables a tus necesidades y gustos, a tu idioma, a tus costumbres y usos regionales, a tu hardware (porque podés usar un sistema operativo moderno y robusto en una máquina antigua, lo que además de generarte ahorros colabora con que dejemos de derretir montañas para fabricar computadoras). Existen distribuciones (tal es el nombre de cada sabor) como Mint, Elementary OS, Slitaz, Elive, Debian o Ubuntu que son verdaderamente sencillas de utilizar, y que nos dan enormes posibilidades en caso de que quisiéramos darles un uso más técnico. Esas son sólo algunas… hay ¡miles!

Apps cada vez mejores

En su mayoría las apps son libres dentro GNU/Linux. Libre (de libertad), abierto (de que se puede ‘mirar adentro) y gratuito (de que no se paga) son cosas distintas. Lo libre, permite que cualquiera escriba modificaciones y las comparta con el resto de la comunidad. Es por esto que existen tantas alternativas en todas las áreas de este tipo de sistemas operativos, ya que existen tantas alternativas como desarrolladoras adaptando todo a sus gustos y/o necesidades, lo que lleva a un perfeccionamiento constante. En GNU/Linux contamos con aplicaciones que te harían alucinar, simplemente tenés que probar uno y descubrirlas.

GNU/Linux es comunitario

Se trata de una de las características que hacen que GNU/Linux sea tal vez el más potente de los desarrollos. Detrás de cada versión, existe una comunidad que lo utiliza y que al mismo tiempo de soporte, porque a la mayoría de las que usamos GNU/Linux nos gusta compartir nuestros conocimientos y aprender. Las chances de que no encuentres solución a un problema son verdaderamente bajas. Además, la combinación de libre y comunitario significa que si alguien deja de desarrollar algo, cualquiera otra puede retomar la tarea y continuar con ello. Ejemplos de esto sobran, pero básicamente permite que no tengas que dejar de usar un software porque a una corporación se le ocurrió discontinuar el proyecto.

En mi vida como usuaria de GNU/Linux desde 2004 a la fecha, sólo tuve dos inconvenientes y fueron verdaderamente raros: estaba usando una distribución para computadoras 286 (sí, MOI VIEJAS) desarrollada en alemán (idioma que no hablo ni leo) para una comunidad muy pequeña por lo que la solución tardó en aparecer, pero ahí estuvo, en menos de 36 horas pude resolver mi inconveniente.

El segundo fue por tratarse de algo muy particular: quería cambiar el formato de una partición SIN tener que formatear, algo que a podría parecer imposible. Lo cierto es que no encontré ayuda en aquel momento -es algo descabellada la necesidad, debo confesar, pero la tenía- por lo que tras estudiar y arriesgarme (tenía una sola oportunidad, ya que arriesgaba todos los datos) lo logré, y, como corresponde, publiqué cómo hacerlo aquí en Tribuna Hacker por si a alguien más se le ocurría una cuestión tan rara como aquella. Dos problemas en 13 años, es ridículo al lado de lo que puede suceder en Windows u OSX, que además cuentan con comunidades demasiado pequeñas y no siempre abiertas a colaborar.

Periodista, ex directora, ex docente, ex trabajadora, ex uberante. Productora musical, militante social, murguera, programadora, diseñadora. Hacker.