/Point: excelente sistema operativo para máquinas antiguas o de pocos recursos

Point: excelente sistema operativo para máquinas antiguas o de pocos recursos

Desde hace algunas semanas vengo probando esta excelente distribución a la que llegué buscando una distribución potente y funcional para una Noblex del ex conectar igualdad de las primeras que salieron. La máquina, inutilizada por el gobierno de Mauricio Macri -del que forma parte el ultraderechista Alfredo Cornejo- llegó a mis manos para ver si lograba desbloquearla. Este tipo de PC recibieron un chip malvado puesto allí por el gobierno anterior, que buscaba inutilizar las máquinas si no volvían a conectarse con los servidores centrales del estado. Como el plan fue demacrado por el gobierno actual, existen millones de computadoras dando vueltas en el país que no pueden ser utilizadas. Lo que fue un buen plan -aunque cuestionado y cuestionable- se transformó en un despilfarro de recursos y en herramientas que están a disposición de la gente y que no pueden ser utilizadas por decisión del gobierno actual.

Luego de desbloquearla (algo que hice con miedo ya que alguna vez quemé una intentando hacer lo mismo) formateé todo el disco y comencé la búsqueda de un GNU/Linux para reemplazar los sistemas que traía la máquina (uno operativo, el otro un Windows). Llevaba un tiempo sin probar distros para máquinas de pocos recursos (esta tiene 1gb de memoria RAM, menos que muchos celulares), por lo que sabiendo que habrían distros que no conocía descarté las tradicionales Puppy, Damn Small Linux y Elive, que son en mi opinión tres de las mejores para este tipo de situaciones. Pero como nada nuevo aparece si una no se vuelca a nuevas experiencias, me decidí por probar Point, recomendada para máquinas de 256 mb de RAM en adelante.

Point Linux 3.2 recibe el nombre de Agni y combina un sistema operativo por demás sólido contando con especificaciones de hardware muy bajas. Se trata además de una distribución por demás sencilla, fácil de instalar, que incorpora una interfaz simple e intuitiva sobre MATE (un fork de las versiones anteriores de GNOME). Bastó con bajar la imagen de la distro, pasarla por unetbootin para quemarla en una memoria USB, conectar el pendrive y reiniciar. Para aprovechar mejor los pocos recursos de la máquina, me decidí por la versión de 64 bit, que realmente anda increíble.

Luego de un par de clicks el proceso de instalación finalizó. Point está basada en Debian GNU/Linux e integra como te decía MATE como entorno de escritorio, existe también una versión con XFCE y nos da una excelente experiencia de usuarias. La última versión tiene ya algún tiempo en la calle, por lo que además de estar muy probada es por demás estable.

Cualquier sea la opción de escritorio que elijas vas a tener una distribución que recibe actualizaciones constantemente, con la posibilidad de prever que el sistema se mantenga actualizado de forma automática. Si venís de Windows, te cuento que en GNU/Linux recibir actualizaciones es un momento de festejo: siempre recibís algo positivo y tu sistema siempre está seguro y listo para ser utilizado cada vez que quieras. Point cuenta con varios repositorios de software y utiliza Synaptic como gestor de actualizaciones. El notificador de actualizaciones de Point hace que el proceso sea realmente sencillo y para nada esforzoso.

Tal vez el concepto de desarrollo de Point esté pensado en las cámaras digitales: simplemente tenés que apuntar y tomar la foto. No es necesario que hagas nada que no conozcas ni configures nada complicado, pero si querés hacer configuraciones avanzadas para que la distro funcione más acorde a tus búsquedas, tenés opciones a disposición. Algo que se agradece ya que muchas distribuciones en un afán extraño de tratar de estúpida a la gente, esconden las opciones de configuración avanzadas suponiendo que a alguien eso va a parecerle complicado. Basta con no tocar lo que no conocés, pero de igual manera, en GNU/Linux te podés equivocar, no pasa nada. Los temores de tocar algo y que el sistema no funcione es algo del universo Windows. Aquí, basta con una simple búsqueda para resolver lo que quieras, incluso sucede que muchas funciones son tan intuitivas que basta con pensar un poco como para poder definir qué hacer.

Las opciones de configuración han sido centralizadas, algo que destacar porque simplifica la administración del sistema. El comando sudo está activado por defecto y permite un soporte extendido de hardware. Este tipo de cosas son importantes si te estás mudando a GNU/Linux. Todo funciona luego de la instalación: WiFi, impresoras, escáners, sonido, todo lo que tengas en tu máquina. La distro tal vez es un poco espartana en la cantidad de software, pero sólo en lo que respecta a variedad. No sólo utiliza Debian como distro madre, al mismo tiempo incluye toda la potencia de Mozilla poniendo a tu disposición Firefox y Thunderbird con DuckDuckGo como motor de búsqueda por defecto.

El bemol, al igual que con Debian, es que no se trata de una distro 100% libre, pero podés liberarla muy fácilmente instalando la asistente Richard Stallman virtual, que te contará qué software del que tenés es privativo para que puedas reemplazarlo por alternativas libres. Como toda distro que se precie ofrece una importante cantidad de material para aprender a utilizarla, foros, listas de correo y chat en línea de soporte gratuito, algo de agradecer, se trata de miles de usuarias del globo colaborando con que las demás comiencen a utilizar un sistema operativo que las respete.

Todo lo que necesitás para una experiencia de uso feliz es instalado de fábrica y sin tener que buscar cracks, serials, ni siquiera drivers. Luego de iniciarlo vas a tener un LibreOffice, Firefox, Thunderbird, sistema de calendario, visor de documentos PDF, editor de gráficos, software de mensajería instantánea multiprotocolo como Pidgin, programas para multimedia como VLC y muchas otras aplicaciones. Todo en castellano, fácil y con un rendimiento verdaderamente impresionante.

Si no sabés qué hacer para dejar de sufrir el karma de Windows, ésta es una excelente opción.

¡Happy Hacking!

Periodista, ex directora, ex docente, ex trabajadora, ex uberante. Productora musical, militante social, murguera, programadora, diseñadora. Hacker.