Una revolución para la producción y edición musical

El universo de la música últimamente es terreno de una doble batalla. Por un lado están las corporaciones que buscan hacernos pagar por cada dato descargado una tarifa diferencial. No se trata de algo menor, pues encubierta en la propuesta de que si bajás menos datos pagás menos el servicio de conexión a Internet, se encuentra la ruptura de la neutralidad en la red y una forma de comenzar a cobrarnos por compartir, algo que buscan fervorosa y activamente las corporaciones.

Por otro está el cierre de Grooveshark (sí, ya sé que lo relanzaron, pero no me refiero a eso) que vino acompañado de un fuerte apoyo de la industria a Spotify, algo que no es menor y que nos señala que la industria está eligiendo con quién negociar, y como esa misma industria es la que tiene la sartén por el mango y encarcela a quienes compartimos cultura, es de suponer que el hecho de que en un contexto en que se pelea por cobrarnos por descargar y se potencia a una determinada empresa, significa al mismo tiempo que algo está ganando la industria en ese acuerdo.

Es un buen momento en que estar atentas a lo que suceda y a lo que sucede. Te habrás dado cuenta de que en todo lo que dije arriba no mencioné en ningún momento a las artistas. Bueno, esto se debe a que la crisis de la industria discográfica responde no a las artistas, no a quienes seguimos a las artistas, sino lisa, llana y exclusivamente a las pésimas decisiones de una industria moribunda que en lugar de adaptarse a los cambios culturales decide reprimir a la sociedad a la que pretende vender un producto.

En este contexto es en que aparece Qrate, un emprendimiento bastante interesante respecto de las posibilidades de acceder a un estudio de grabación por parte de las artistas. Aunque el costo actual para la adquisición de una tecnología que nos permita grabar es más bien reducido si se lo compara con el mismo costo hace unos 10 años, no deja de ser un monto poco abordable por la mayoría, lo que significa que si queremos tener un buen resultado en cuanto a calidad técnica, debemos acudir a un estudio de grabaciones. El asunto aquí es que grabar un buen disco significa varias decenas de miles de pesos, eso hace que la calidad esté al alcance de pocas y las artistas, por lo general, no tienen un mango con el que pagar esos discos salvo que tengan detrás una discográfica o sean conocidas. Esto hace que muchas artistas recurran al crowdfunding para grabar sus discos los motivos son varios, pero el principal es que a las discográficas que demandan a los estados y a las seguidoras de las artistas cuyos discos graban, no están interesadas en grabar nada que no les sirva de “quita y pon” a nivel industrial.

Paralelo a lo anterior, cada vez son más las artistas que se vuelcan a grabar discos de vinilo. Algo que ya es prohibitivo incluso para el público en general, puesto que acceder a un reproductor de vinilo tiene un costo muy elevado (arranca en los 600/700 dólares, algo que no todas podemos pagar). Pero si reproducir discos de vinilo es caro ¡imaginate grabarlos! La replicación de un CD es más bien barata, pero en el vinilo hablamos realmente de otro mundo. Una cortadora de oscila entre los 4000 y los 9000 dólares, y para peor, antes de llegar a esa etapa, tenés que haber encontrado quien mezcle sonido analógico, algo que es totalmente diferente al digital y obviamente no tiene el mismo costo.

En el medio de todo eso Qrates propone un mix verdaderamente bello y que no deja de tener un costado comercial fuerte pues a pesar de todo lo anterior (de que todo sea caro y que son muchas las personas que buscan meterte en cana) la ventas de discos en vinilo y el universo del vinilo particularmente no para de crecer: según estadísticas en europa las ventas crecieron 300% en los últimos seis años y sólo en 2014 -que no fue el mejor año de la venta física de música- se vendieron alrededor de 9.2 millones de discos, lo que representa un 6% del mercado.

Si te parece poco, te cuento que Apple sienta las bases de la rentabilidad de sus productos en un 4% de las ventas de mercado, lo digo como cuenta de sostenibilidad en caso de que te interese el número.

Ahora ¿de qué se trata Qrates? Se trata de un servicio de creación de discos de vinilo financiado a través de crowdfunding. ¡Genial! ¿no?

Quienes quieran grabar su disco en vinilo sólo tienen que iniciar el proyecto, sólo deben ofrecer sus vinilos a nivel presenta y cuando se alcance el objetivo se comienza con el corte de los discos. El sistema permite un altonivel de personalización a nivel técnico -tamaño, peso y velocidad- y estético -color, imágenes y envoltorio-.

El sistema ofrece un mínimo de 100 vinilos y un máximo de 500, lo que responde también al estándar industrial del 10% en la relación CD-Vinilo y a la cuenta de la cantidad de discos que suelen grabar las artistas independientes en europa (1000 a 5000) cuando se autoeditan, por lo cual desde aquí presuponemos que la gente de Qrates ha hecho muy bien las cuentas.

Te preguntarás cuál es el negocio de esta empresa, bueno, simple: ellas ganan el 15% de lo que se genere, lo cual dista MUCHÍSIMO del 500% de ganancias que obtienen actualmente los estudios de grabación y del 100.000% que obtienen las discográficas cuando te producen industrialmente.

Desde aquí felicitamos la alternativa, pues un servicio de crowdfunding orientado específicamente a la grabación y replicación de discos es algo que artistas y público necesitamos por igual.

¡Happy Hacking!

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Periodista, ex directora de algunos medios, ex docente, ex trabajadora, ex uberante. Productora musical, militante social, murguera, programadora, diseñadora. Hacker. @PabloLozano13

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