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La industria del miedo

¿Sabías que hay relaciones entre los problemas de seguridad en la sociedad y los problemas de seguridad en la informática? Te contamos algunas.

Como estamos en campaña, y el tema de la seguridad es algo que nos interesa a todas, se viene hablando largo y tendido del tema, curiosamente, sin decir nada. Las candidatas hacen menciones vagas sobre “el problema de la seguridad” y temas vinculados a ella, pero no hacen ninguna propuesta en particular. No dicen que inseguridad es hambre, que inseguridad es no tener acceso a la salud, no tener trabajo digno y legítimo, no tener educación, no tener igualdad de condiciones. Sólo hablan de rejas, de matar, de violar compulsivamente los derechos de quienes cometen delitos, de venganza. Bueno, aquí hablamos de hacking, así que te diré que me resulta graciosa la relación que puede entablarse entre los planteos (si pudieran llamarse así) de seguridad de las candidatas y los problemas de seguridad de la mayoría de las personas que utilizan Window$.

Todas las personas tenemos un universo de cosas, detalles, pareceres, ideas, que nos configuran, de alguna manera, una esfera de lo sagrado. Algunas ponderamos el círculo de lo afectivo, donde están nuestras seres queridas -con o sin parentesco- otras ponderan el ámbito de lo material, y consideran sagrados su auto, su ropa, su celular, todas aquellas cosas que han podido adquirir. Felizmente, en una gran mayoría de casos, cuando se contrasta aquello que verdaderamente interesa, como sucede frente a un accidente automovilístico y situaciones por el estilo, las personas terminan ponderando lo afectivo, aquello que por su naturaleza y características es irreemplazable, la vida, el amor, las afectos.

A todas nos preocupa que hagan daño a nuestras seres queridas, y también, a todas nos preocupa perder de manera injusta, abrupta y violenta aquellas cosas materiales que por lo general requieren de mucho esfuerzo y sacrificio para que podamos obtenerlas. Sea por el tiempo que debemos trabajar para poder comprarlas, o por lo que significan para nosotras, o -tal vez- por nuestro derecho a tenerlas sin que nadie nos las quite.

Probablemente nos importaría poco lo material si no doliera tanto conseguirlo.

Sé que la vida es más compleja que nuestras afectos y nuestras cosas, pero se me ocurre que son dos aspectos que dan origen a una preocupación legítima entre las personas. Algo similar sucede en el mundo informático, donde aplicamos -pero también aprendemos- constantemente prácticas sociales y pautas culturales.

Nuestra computadora, por lo general, contiene mucho de nuestros afectos, de nuestro tiempo, de nuestro esfuerzo, de nuestras relaciones sociales. Contiene nuestras configuraciones, todas nuestras preferencias, nuestra experiencia con ella. Esto parece un halago nerd a la informática, pero te invito a que lo pienses.

En una computadora ponemos nuestros archivos, que suelen demandar esfuerzo, tiempo, investigación. Tenemos nuestros correos electrónicos, que resultan una parte, un momento de nuestra historia y nuestra vida, de nuestra relación con quienes queremos, de nuestro trabajo.

Por esto cuando se nos pasa por la cabeza que podemos tener algún inconveniente con ella, nos alarmamos, nos preocupamos enormemente. Podemos perder las fotos de una familiar querida que ya no está con nosotras, podemos perder nuestra agenda, nuestra producción, tal vez un libro que está en proceso de ser escrito.

El tema de la seguridad no es sólo caldo de candidatas demagogas que en lugar de ofrecer alternativas ofrecen medidas que tienen más que ver con la venganza que con la justicia. Es también un sector que da trabajo a gente que vive de tu temor a que te pase algo a vos a quienes querés, y si hablamos de informática, genera mucho trabajo. Aquellas que viven de la “seguridad informática”, mayormente viven del miedo de las personas a perder algo que consideran valioso.

Así es que si Window$ resolviera los enormes problemas que hacen que tenga tantos virus, quebraría una gran parte de la industria, que vive del miedo que tienen muchas a contaminarse, a infectarse con un virus. En el caso de la seguridad a nivel social, creo que en la provincia no estamos viviendo una barbarie, es cierto que se cometen delitos como en cualquier lado, pero estamos muy lejos de tener la situación que plantean algunas candidatas.

Algunas claman por más policía en las calles, y no tendrían inconvenientes de tener una gendarme parada en la puerta de su casa todos los días. Esto es porque consideran que las peligrosas somos las demás, en consecuencia, la militar que está en la puerta está para cuidarme a mí, que soy buena, de las malas, que son las que viven afuera de mi casa, y que codician mis cosas.

Desentenderse de las vejaciones que sufren las personas que están privadas de libertad, es una forma cobarde de pedir tortura

Algunas se desentienden de las vejaciones y los abusos que sufren aquellos que están privados de su libertad, lo que es una forma cobarde de pedir tortura, colaboran con la existencia de ciudadanas de primera y pseudo ciudadanas de cuarta. Olvidan que los derechos son para todas -que además no se contraponen-, y que cuando alguien está presa se encuentra impedida de ejercer su derecho máximo: la libertad, pero no por ello pierde su derecho a la dignidad. Además, quitándole la dignidad a alguien no reparamos los actos que llevaron a la ahora indigna a la cárcel. Sólo le procuramos sufrimiento.

Existe un miedo impulsado por un sector al que le conviene que tengamos miedo, y ese sector es un sector del poder (que es económico y político), que gana más con nuestras divisiones, gana más si desconfiamos de la vecina, si estamos separadas, si buscamos enemigas entre nosotras mismas, si cedemos nuestro derecho a organizarnos, si dejamos nuestra vida en sus manos y nos transformamos en simples testigos de nuestra existencia.

Es complejo lo que sucede a nivel social, es muy difícil de abarcar en una nota y no pretendo hacerlo, pero es curioso, hasta risible, si contrastamos el tema de la seguridad social con el de la seguridad informática.

Sucede que existen sectores que ganan más si tenés miedo de visitar ciertas webs, porque así no tienen competencia y/o te mantienen ignorante. Sucede que además las poderosas son juezas y fiscales para determinar cuál sitio es navegable y cuál no. Sucede que la empresa que fabrica el sistema operativo que usás, también fabrica otro software, y marca como peligroso el software de otras empresas, sucede que si no tenés miedo a los virus -porque sabés cómo evitarlos y cómo quitarlos del sistema- no pueden venderte antivirus ni actualizaciones del sistema, y tampoco pueden seguir espiándote.

En el caso de un sistema operativo, algo mucho más simple de comprender y explicar que una sociedad, aquellas que tienen Window$ deben seguir ciertas pautas de conducta si no quieren poner su seguridad en riesgo. Para esto evitan visitar ciertos sitios porque pueden ser víctimas de un ataque, evitan instalar programas que hayan sido producidos por empresas de mediana o pequeña envergadura (porque no son fabricantes “conocidas”), hacen caso de lo que les dice el sistema sin muchos miramientos, sienten constantemente temor porque el sistema puede caerse, sienten constante temor porque saben que están amenazados por temibles virus informáticos, o al menos eso les indica el antivirus que instalaron para que este todo el tiempo auditando el tráfico de su red, sus emails, sus archivos, su vida en general, y eso las hace sentirse “seguras”.

En el caso de la sociedad… también.

Curioso, ¿no?

Que tengas buena semana.

¡Happy Hacking!

Periodista, ex directora, ex docente, ex trabajadora, ex uberante. Productora musical, militante social, murguera, programadora, diseñadora. Hacker.