Cuando la “justicia” es barbarie

Hace una semana larga un joven sale en su moto a robar. Es la primera vez que va a hacerlo, pero no es excusa. Tampoco es excusa que está cansado de salir a buscar trabajo en una ciudad donde poner en el currículum vitae que vivís en la villa es sinónimo de indeseable. La pobreza es sinónimo de criminalidad, no importa que el crimen mueva millones.

Por eso que cincuenta “justicieros” lo hayan linchado es aplaudido en todas las redes; por eso los medios se cuidaron de aclarar que unos metros antes de donde fue atrapado y muerto a golpes, le había arrebatado la cartera a una mujer con una niña en brazos. Los mismos medios que repiten hasta el cansancio cada robo, cada salidera y cada asesinato; sólo pasaron brevemente este “exceso de ciudadanas cansadas de la inseguridad”. Tampoco dijeron que la madre de este motochorro decidió donar los órganos de su hijo asesinado a la misma sociedad que se lo mató.

Yo crecí en esa ciudad. Caminé por las calles de Rosario toda mi vida hasta que en la década del noventa la destrucción del cordón industrial, el cierre de comercios tradicionales del centro rosarino dieron a la ciudad esas hordas de desocupadas que poblaron sus calles y acrecentaron sus asentamientos.
Toda historia tiene dos versiones la de la perdedora y la de la ganadora. En esta historia hay cincuenta y dos historias de perdedoras y una escrita por la única ganadora.

Existen cincuenta rosarinas que tienen sus manos y su conciencia manchada con sangre, que se excusan en el anonimato de la horda y en el cansancio por la inseguridad para limpiar su conciencia de un asesinato bárbaro, terriblemente cruel. Cincuenta rosarinas que deben ser juzgadas por su crimen de la misma forma que lo hubiese sido ella de haber sido entregada a la justicia.

La excusa será que entran por una puerta y salen por la otra.¿Y entonces? ¿Cuál será la alternativa? ¿La justicia por mano propia, el ojo por ojo como era en las sociedades primitivas? ¿Olvidaremos que somos una comunidad y nos moveremos como una banda de salvajes, implantando el terror? ¿Votaremos a aquellas candidatas de la mano dura, la tolerancia cero?

Después de leer cada comentario del Face aplaudiendo a las cincuenta primitivas linchadoras, seguidas por el posteo de un Mazza que promueve la tolerancia cero. Me pregunto si las construcciones de la tecnología se han introducido tanto en nuestras conciencias que hemos perdido nuestra humanidad. Si no seremos sólo replicantes (copias de nosotras mismas, sin humanidad) que deambulan aceptando la verdad de nuestra creadora.

Entiéndase qué estoy diciendo; porque no faltará quien diga una estupidez como que esto es amarillismo, que victimizo a la verduga, y un largo etc. de sandeces. Estoy diciendo que para tener seguridad, ciudades como Rosario deben abandonar su camino de exclusión donde las pobres son reubicadas y se planea una ciudad para la clase ABB+; con grandes shoppings, grandes conglomerados, barrios privados, seguridad privada, todo arancelado.

Una ciudad donde las docentes están mediocremente pagadas, donde las villas crecen exponencialmente, la droga es junto al mercado inmobiliario el “gran” negocio. Una ciudad donde las capas son las socias de las jefas de policía; donde las políticas son las socias de las rematadoras y desalojadoras inmobiliarias.

En Rosario el ejercicio de las tecnologías que trabajan sobre los cuerpos pueden apreciarse a simple vista; las tecnologías de la exclusión son cada vez más evidentes arrojando a las pobres a verdaderos ghettos que se transforman en zonas liberadas, donde la policía recluta a las jóvenes para que roben y trafiquen para ellas. Donde también las ejecuta cuando se niegan a hacerlo o ya están muy quemadas para serles útiles. Las políticas han optado por la negación como instrumentación de otra realidad que les permita un espacio de relato donde puedan seguir cosechando poder.

Rosario; fue una de las primeras ciudades digitales del país, con proyección internacional. Usó tecnologías libres para la administración pública, incluso se desarrolló un GNU/Linux propio: Munix. Se aplicaron tecnologías para implantar el gobierno abierto basado en la transparencia; se utilizaron tecnologías de descentralización donde el consejo y el ejecutivo Municipal se reúnen con las vecinas y se vota un presupuesto descentralizado, basado en las necesidades de la gente. O al menos eso fue lo que se planteó como objetivo.

A veinte años de gobierno socialista nos encontramos con una ciudad ordenada, urbanísticamente progresista, con una salud garantizada y una descentralización saludable.

Pero también nos encontramos con una ciudad donde la exclusión ha crecido cualitativamente, donde su estructura policial se ha convertido en un troyano que altera el código constantemente convirtiendo los posibles logros en malware.

Una ciudad basada en el Imperio de la Ley, pero ese imperio está basado en la cotización que ordena el juez. Rosario es el ejemplo más claro de la dirección a no seguir por el gobierno abierto.

Un gobierno que proclama transparencia pero no puede ser revocado, donde sus políticas pueden votar su dieta sin que ninguna ciudadana pueda modificarla, donde la políticas se basan en un plan urbano pero no social, donde las pobres son cada vez más pobres y las ricas cada vez más ricas; solo es un gobierno neoliberal maquillado de transparencias difusas.

Tan difusas como la impunidad que da la horda primitiva a cincuenta sicarias.

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Walter

Defensora del software libre y el No a las patentes desde 1995. Usuaria de MUSIX-UTUTO-DRAGORA. Miembro de LUNAR (movimiento de software libre argentino disidente de SOLAR). Haklab Barracas. Creadora del Proyecto Hackuelas. Escritora de Ciencia Ficción y de Historias Sociales. http://galleguindioramirez.es/

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13 Comments to Cuando la “justicia” es barbarie

  1. Jose Luis

    Escuché también mucha gente, que decía que la vida de un ladrón vale más que la cartera de la víctima. Lo cual, es a todas luces indiscutiblemente cierto.

    Miren esta nota. Mas alla de la calidad del diario. Sucedió hoy en Mendoza, como sucede 3 o 4 veces al día, todos los días.

    http://www.diariouno.com.ar/policiales/Un-hombre-fue-apualado-en-la-puerta-de-su-casa-por-delincuentes-que-le-robaron-la-billetera-20140402-0042.html

    Ahora bien, quisiera ver si al menos UN político mendocino o de la nación, al menos UN juez mendocino, o de la Corte, al menos UN periodista, o algún referente social, dicen por la prensa, al menos: “Que barbarie, han apuñalado a un ser humano. Esto no se puede validar. La vida de este hombre vale más de 300 pesos. Hemos retrocedido 3000 años” o algo similar.

    Estoy seguro que nadie (salvo los ciudadanos que corren el mismo peligro) va a gastar una oración en él.

    Ahora, mi gran y dolorosa duda (de la que tengo alguna respuesta) es ¿PORQUE? Porque a nadie le interesa este pobre hombre apuñalado. Porque lo toman como algo normal? Si los vecinos, hubieran agarrado a esos apuñaladores asesinos, y los hubiesen golpeado. Porque la cúpula política y judicial va a salir a justificar a los apuñaladores diciendo que son excluídos, y vá a condenar al pobre hombre apuñalado??

    Linchar no tiene justificación. Entonces, porque robar, amenazar y apuñalar si la tiene?

    • La naturalización del delito es parte del todo cultural. Si hay violencia la gente se “acostumbra” a vivir en un medio violento, hasta que la violencia se hace intolerable o porque es asimilada y hecha propia, como en este caso. Son los medios de comunicación los que han tenido buena parte de responsabilidad en exponer hasta el hartazgo la violencia. El delito rinde mediáticamente. Con esto no abogo por la censura de los hechos policiales que ocurren, pero llamo la atención sobre esa “naturalización” en la que los medios colaboran al par que en la generalización de la violencia.
      Es decir, los medios transforman en cotidiano lo que son hechos de excepción. Y la repetición continua de ellos los transforma en habituales.
      Pero además está el Estado. Está el poder Judicial, está la policía, están los responsables políticos y está el crímen organizado. Puede que solo sea una conspiranoia pero muchos sospechan que algunos de los que nos tienen que cuidar son los que organizan, protegen y regentean a esa gente de la cual tenemos que cuidarnos.

    • Hoy llegue a Rosario a las 3:30 de la madrugada como conseguir tarjeta de transporte a esa hora es risueño salí de la Terminal de ómnibus Mariano Moreno y Camine por calle Córdoba hasta San Martín y allí por San Martín hasta Ayolas un recorrido que me llevo de las 4 hasta las 6 de la mañana caminando a paso normal unas 70 cuadras incluyendo el paseo peatonal que empieza en calle Entre Ríos, unas 10 cuadras de peatonal. No había un solo comercio abierto a esa hora, la gente que caminaba al verme se cruzaba de vereda y eramos dos solitarios caminando por veredas opuestas, midiéndonos con desconfianza, la gente teme. Nadie me abordó, ni me asaltó. En el centro había una treintena de jóvenes entre 15 y 30 años diseminados en colchones durmiendo en el vano de las grandes tiendas, abrasados a veces a su pareja y su pequeño hijo, su única pertenencia era eso un colchón, alguna ropa y ellos allí;… abrazados. Yo maldije llevar en mi bolso la cámara rota y usar un celular sin los artilugios de los ultramundanos que usan los que no temen publicar sus conversaciones. Como describirles esa construcción del afuera permanente que estaba presenciando, como relatarles mis percepciones sin el auxilio de una foto?.
      En todo ese recorrido no me crucé con ni siquiera un patrullero o un policía de a pie; solo ciudadanos temerosos en una ciudad que los expulsa. Como podemos reconstruír un tejido comunitario si partimos de una “no-comunidad”?
      Llego a la casa de mi cuñado y mientras tomamos un café enciende el noticiero, yo había comprado un diario al llegar; hubo cinco linchamientos, Berni los llama asesinos y un joven de 24 años asesinado, su padre herido por un celular y un televisor; un remisero entrega su recaudación y le meten un tiro en la nuca, “para” robarle el auto. Pobres desesperados asesinando a pobres que aún la pelean a pesar de estar desesperados también.
      Todas las vidas perdidas desde las 3 de la mañana de ayer y las tres de la mañana de hoy valen más que 300 pesos, un celular, un auto…Hubo 82 asesinatos en esta ciudad desde que inicio 2014,. 82 asesinatos en solo 93 días…
      Mi cuñado me dice yo en la calentura lo hubiese cagado a trompadas, pero si esta en el suelo no se me hubiese parado; aún no voy a dejar que me arrebaten mi humanidad y vos me conoces yo no soy como vos, yo no creo que somos iguales…pero tengo hijos Che…
      Y entonces entendí salen a matar porque ya perdieron todo; todos salen a matar porque ya perdieron todo. Los que salen sin futuro excluidos desde su nacimiento y los otros los que se han convertidos en una horda…

      • Jose Luis

        Coincido totalmente Sr. Ramirez. También con el Sr. Paideia.
        Creo que ese es el problema, como dijo: “Pobres desesperados asesinando a pobres que aún la pelean a pesar de estar desesperados también.” Y ahi el quid.

        Como sociedad, no debemos asesinar a seres humanos excluídos que cometen delitos por su exclusión extrema. Cometen delitos porque ya perdieron todo. “Matan porque no tienen nada”.

        Y tampoco debemos asesinar a seres humanos, también excluidos, o desesperados, que también cometen delitos (como linchamientos o golpizas) causado por su exclusión o desesperación. Porque ellos tampoco tienen nada, o tienen muy poco.

        El enemigo (por llamarlo de algún modo) no es el pobre muchacho que duerme en un colchon con su hijo y su pareja (sufro de sólo escucharlo). Pero tampoco es el pobre remisero que se juega la vida todas las noches en calle, y que a pesar de no resistirse, igual recibió un disparo.

        UltraExcluidos vs Excluidos. Indigentes vs Pobres. Los dos “bandos” son igual de víctimas.

        Gracias Sr. Paideia, y Sr. Ramirez por sus apreciaciones llenas de conocimiento.

  2. Espero no repetir conceptos ya expresados antes pero quisiera decir un par de cosas. La ausencia de norma y de capacidad para hacerla cumplir por parte del Estado, junto con la lucha de clases y la hegemonía cultural llevan a esto y peores cosas. Sepan que lo peor está por venir: persecuciones por portación de rostro, segregaciones de todos los colores, impugnación de la ayuda social y un largo etcétera. El argumento de que como el Estado no hace nada, los políticos son corruptos, etc., está bueno que la gente se haga justicia por mano propia es bárbaro (en el sentido de la nota). Somos muchos los padres dispuestos a defender a nuestras hijas e hijos, si hiciera falta. Mi pregunta es ¿qué tiene que ver esto con linchamientos públicos y privados a un sujeto? El nexo es el hastío y la violencia acumulada por vastos sectores de la comunidad, como lo explica un comentario anterior. Pero eso no justifica nada. Hay mucha gente que no tiene para comer y podría decir algo más o menos parecido: este gobierno no hace nada por mayor trabajo, los subsidios enojan a la clase media pero no le sirve a los marginados e indigentes, así que estamos cansados de injusticia social y que nos llamen vagos, que nos persigan por portación de rostro así que ¡a saquear casas, 20 o treinta pobres por casa! Varios popes de la vitivinicultura ya habrían sido víctimas de linchamientos por parte de sufridos cosechadores. Varios popes de sembradíos de ajo ya serían víctimas de linchamientos por parte de cientos de trabajadores golondrinas. Que cada cual saque la cuenta de cuánta indignación podría vincularse con cuántos linchamientos…
    No defiendo al gobierno, ni a la política corrupta, ni a la justicia corrupta, ni a la policía corrupta, ni a ladrones y criminales varios. Digo que la violencia social está dada de muchas maneras y aquí estalló una de ellas, pero no se ve o no queremos ver los otros estallidos…
    Ni la filosofía ni la sociología quieren que el comentarista José Luis deje de tener la convicción de defender a su hijo. Ni que mengüe su indignación frente a un sistema que ciertamente no toma la seguridad pública en serio (o lo hace pero en sentido equivocado…). Nadie pone en tela de juicio la defensa propia, de los propios o de lo propio.
    Mi pregunta es si alguien puede sostener la convicción de que si le intentan robar una campera no parará hasta matar a golpes al ladrón, con la ayuda de otros 49 indignados… ese es el punto.
    No van a mermar los robos porque cincuenta linchen a un ladrón, ni a dos, ni mil.
    No podemos validar los linchamientos o renunciamos a la civilización. Debemos promover toda la movilización social necesaria para presionar al Estado para que haga lo que le corresponde, pero no podemos convertirnos en lo que impugnamos y contra lo cual nos indignamos.
    Necesitamos un Estado, entre otras cosas, para que intervenga disminuyendo las causas de violencia social, económica, cultural y moral.

    • Jose Luis

      Paideia, respondo mi punto de vista, transcribiendo lo que Usted dice:
      “Mi pregunta es si alguien puede sostener la convicción de que si le intentan robar una campera no parará hasta matar a golpes al ladrón, con la ayuda de otros 49 indignados… ese es el punto” “No podemos validar los linchamientos o renunciamos a la civilización.”

      Creo que no, no se puede sostener dicha convicción. Sería una aberración justificar algo así.
      Comparto absolutamente que validar los linchamientos, sería renunciar a la civilización.

      Ahora, lo que deseo expresar, es que creo que es una consecuencia, una reacción producto de una acción. Y atacando la consecuencia o la reacción, no se vá a lograr ningún resultado. Se debe trabajar sobre la acción, y no sobre la reacción para obtener resultados.

      • Estoy en un todo de acuerdo con usted, en su conclusión al final de su comentario, por eso es que había puesto yo que “Necesitamos un Estado, entre otras cosas, para que intervenga disminuyendo las causas de violencia social, económica, cultural y moral”.
        De un modo global considero que parte del asunto es que venimos, desde hace mucho tiempo, naturalizando violencias que no son naturales sino culturales y que se corrigen con educación primero, con una más justicia y equidad, con trabajo, con cultura y también con la capacidad del Estado para lidiar con el delito ya instalado.

        Mi esperanza es que todo esto haga reflexionar a la gente y hagamos foco en donde hay que ponerlo: el Estado tiene que hacer algo, los medios masivos tienen que revisar su acción y todos y todas tenemos algo que cambiar.

  3. Jose Luis

    Cuando estoy excluído de la sociedad, paso hambre, frío y explotación junto a mi familia, posiblemente eso me lleve a robar para sobrevivir. Robar para darle de comer a mis hijos. Es lógico que eso pase (no digo que esté bien, digo que es una respuesta lógica). La exclusión extrema me lleva a delinquir.

    Del otro lado, la víctima del delito, sufre la misma situación, me roban y amenazan mi vida y la de mi familia. El mismo instinto de supervivencia me lleva a defenderme con lo que tenga a mano, y como pueda.

    En ese enfentamiento, alguno de los dos pierde.
    Pero LOS DOS SON VÍCTIMAS. Y es lógico que ambos actúen así, y luchen por sobrevivir.

    Entendiendo eso, se puede construir una solución creo. Incluyendo al humilde que roba, y defendiendo también al humilde que es robado. A ambos. Porque el humilde que es robado, tampoco debe soportar la carga de las ineficiencias del estado y la corrupción pública. Él también es víctima del estado sistematicamente corrupto, y neoliberal. Su reacción es mala, pero previsible y lógica.

    • Justamente.
      Esa es la realidad de este ruido que nos ensordece hasta el punto de golpear al vecino; y el desafìo es bajar los decibeles a ese ruido y hacer contratecnologìas que nos permitan conformarnos como una comunidad.
      Por eso planteamos en cada nota buscar las soluciones

  4. Jose Luis

    Es terrible que hayamos llegado a esto. Que la gente haya llegado a un grado tan profundo de desesperación y violencia, es terrible.
    Pero, lo que no entiendo es que se han escrito ríos de tinta virtual, criticando los linchamientos y tratando a los ciudadanos de asesinos. Hay dos o tres artículos en cada medio que uno vé criticando los linchamientos.

    Pero no he visto UN SÓLO artículo donde el gobierno o el periodismo esté preocupado por las víctimas de delitos y robos a mano armada. Los trabajadores, jóvenes y mujeres (también humildes) que mueren a diario víctimas de asaltos violentos en todo el país. Los jubilados y ancianos asesinados y torturados en sus casas por ladrones.
    Eso es lo que le molesta a la gente.

    La Presidenta y demás politicos niegan la inseguridad. Jamás pidió por las víctimas de delitos. Jamás dijo “Justicia para los abuelitos torturados en ocasión de robo” “Justicia para Candela”. Pero ahora pide que no ataquen a los delincuentes y trata a la gente de cobardes y salvajes. Zaffaroni jamás pidió justicia para Candela, y ahora amenaza a la gente de homicidio agravado.

    La pregunta es: El periodismo y el gobierno, jamás se preocupó realmente por los ciudadanos y trabajadores asesinados a diario. Sólo ocupan espacio en la sección policiales. ¿Y ahora son todos pacifistas? ¿Ahora critican la violencia? Se durmieron durante años. Criticar ahora ya es tarde. Era lógico que pasara tarde o temprano.

    La gente es buena, no es violenta, no quiere matar a nadie. Pero si los roban una vez, luego abusan de una hija, luego vuelven a robar, luego desvalijan su casa, luego apuñalan un sobrino, … ¿Que carajo esperan que haga? ¿Que espere 25 años a algún gobierno mejore la situación? Si ya sabemos que a nadie le importa, ni este gobierno, ni el pasado, ni el próximo, vá a solucionar nada. Si ya sabemos que todos mienten y todos roban.

    Yo no voy a permitir que maten a mi hijo, esperando que algún gobernador corrupto de acá a 20 años, quizás, y sólo si le conviene momentaneamente, haga algo para defenderlo. Voy a intentar defenderlo yo. Bien o mal, pero lo voy a intentar. Seguramente me podré exceder o no, pero voy a dar la vida por salvar la de él. Alguna medida debo tomar para protegerlo. Esto es lógico. Es supervivencia. Es raro que cientos de expertos en todo el país hablen y debatan y no lo entiendan. NI la filosofía ni la sociología me vá a convencer de dejar morir a mi hijo en manos de delincuentes. Es sentido común. Es lo que pensamos muchos ciudadanos.

    Desde hace años (desde la epoca de Bloomberg al menos), la gente reclama seguridad y amenaza con armarse para defenderse. Nadie jamás le dió bola. Nadie hizo nada por brindar seguridad. Sólo los criticaron de golpistas y oligarcas. Ahora, años despues, que todo explotó, los critican de asesinos?

    Nadie se dá cuenta que las victimas de delitos violentos, son, principalmente la gente que reside en barrios humildes y de emergencia? No se dan cuenta que son los más desprotegidos? En los barrios privados, raramente asesinan y torturan vecinos. La gente con dinero, paga seguridad y tiene armas. En las villas de emergencia, la gente que trabaja no puede vivir. Son víctimas a diario de todo tipo de delitos violentos. También la clase media claro.

    Eso es lo que hace explotar a la gente. La solución, pasa por ENTENDER lo que piensan las personas, entender el instinto de supervivencia, y desde allí construir una solución. Y no, pretender ofenderlos encima, dicíendoles cobardes, primitivos, oligarcas, etc como ví en muchos medios. Putear a la gente sólo empeora las cosas.

  5. Coincido totalmente con el artículo. Viví en Rosario 17 años y pude acompañar los procesos de acercamiento a traves de las municipalidades a la periferia de la ciudad y el valor constructivo que eso tiene.Pero tambien constaté el enorme poder que tiene el sistema policial, intocable mas alla de los gobiernos de turno. Poder que es instrumento tácito, sin acuerdos o nominaciones pevias, de esa globalización de apropiaciones de las economias de lucro de los grandes oligopolios.Creo personalmente que el juego de permitir la violencia, la prostitución, la drogadicción, la indiferencia por la falta de una buena educación, son parte de una política mundial de intento de asegurar la dominación por el condicionamiento y la pauperización. No importa mucho yá quienes ocupen las bancas del poder gubernamental, porque el entretejido de poder está hecho de tal forma que oficialistas y opositores han caido en el compromiso de intereses con ese sistema, y para cambiar algo, deberian perder consenso, y presencia en el entorno que ese poder les confiere.
    Del único lugar social que puede surgir el cambio radical de esta estructura hipócrita, egoísta, desnaturalizada humanamente, sigue siendo desde el pueblo, de sus bases…
    Pero ocurre que gran parte del mismo está ganado por el virus del sistema vigente.
    Estudios sociologicos indican que siempre, no importa de cual movimiento de trnasformaciones sociales se trate, la humanidad tiene aproximadamente un 20% que tira para el bien común, otro 20% que solo le interesa su propio bien, y un 60% restante que es lábil, indeciso, manipulable, porque no tiene un espíritu crítico de lo que está viviendo.
    Y vemos entonces como hay una gran mayoría de personas que inconcientemente apoyan estas estructuras apodícticas de poder. Y como dicen por ahí, es peor la indiferencia en la acción social, que aquellos a los que se consideran “los malos”.
    Los que tienen el poder no les interesa el cambio, la transformación del sistema que permita una distribución equitativa de los recursos de vida en el planeta. Los que están sufriendo sus consecuencias (en ultima instancia lo que está pasando es malo para toda la humanidad) no se preguntan, no ven, no escuchan, no responden, entregados conciente o inconcientemente a ese condicionamiento, cambiando su libertad por una supuesta comodidad o seguridad prometida.
    ¿Como dirigir el esfuerzo, el interés, la acción personal ante esta aparente imposibilidad de concretización del cambio deseado en lo social?
    Primero, no adjudicarle perfección al sistema. Nada hecho por el hombre es perfecto. Adjudicamos perfección al decir: “nada podemos hacer”, “es lo que hay”, “de algo tengo que vivir”, “no se”, “no tengo”, “no puedo”, todas excusas para evitar el riesgo de comprometernos con un cambio. Aceptamos una vida indigna por el temor no ya de una muerte heróica, sino por sólo no dejar la comodidad de lo conocido, la ilusión de que lo que tuvimos de bueno vivido en el pasado seguirá viniendo en el futuro. No adjudicar perfeccion al sistema es observar, atentos, cuanto se presenta en nuestras vidas para operar un cambio estructural en él. Como hace el virus, se instala en un hueco débil, de poca sustentabilidad con las directivas de la estructura del sistema, y desde allí comienza a operar, ganando subrepticiamente terreno para su causa.
    ¿Y donde podemos hallar un campo propicio y directo para instalarnos en ese hueco que seguramente tiene este sistema?… en uno mismo, en el cambio de actitud que le pongamos a nuestro presente.
    Mientras persistamos en la mera reacción de depositar esa perfección en “lo otro”, sólo estamos alimentando el otro polo, que en este caso es el emergente que “parece” tener el poder. Pero en verdad, siempre, ambos polos alimentan y sustentan un orden determinado de procesos. Desbaratando aquello de mí que ayuda a soportarse al sistema, se desbarata al mismo, con la ventaja que uno mismo “sí” tiene el poder de cambio de su actitud. El cambio de uno operado en el otro es ilusorio, o bien requiere la propia presencia continuada sobre el grupo a quien va dirigido nuestra intención, lo que es desgastante. Se trata de ser emprendedor, es decir, intentar hacer algo uno mismo, con aquello que creemos que no funciona bien, más que ser lider, o de otra manera, hacer uno mismo las cosas de manera que cada uno se convierta en lider de si mismo
    Considerando una cosmovisión que incluye la relatividad, y la multiplicidad de futuros posibles que cada uno de nosotros tiene como desenlace del presente que estamos viviendo, y comprendiendo que nuestra propia actitud es el timón, el dial de sintonía ( como el de una radio) que nos sintoniza cualitativamente con el siguiente momento futuro por vivir (el medio hace al fin, caminante no hay camino…) tenemos el aval, el cortocircuito para hacer algo concreto que nos dirija, construyendo de momento a momento a ese futuro que deseamos vivir, donde el trabajo propio, trabajo considerado como capacidad creativa puesta en acción, sea considerado el real capital que todos poseemos, aquel que cuando está en acción nos nutre y satisface mas que cualquier riqueza atesorada en bienes y dinero, los que son beunos si son consecuencia de esa trabajo. Para mí es fácil determinar hoy día quien está haciendo algo bueno por el planeta y la humanidad, y es viendo si está activo su poder creativo original, si produce creando con su trabajo, y no sólo uniendo ofertas y demandas, como evidencia esta era de “servicios”, de “logísticas”, de intermediarios del derecho a la vida.
    Y en que consiste el cambio de actitud aplicado como timón en nuesto devenir?
    En la pausa periodica de nuestra actividad cotidiana, en un mirar crítico de lo que estamos haciendo, si es válido, si es pertinente, si es efectivo y coherente con lo que yo realmente quiero para mí y los demás, en los valores que estamos sustentando en uno mismo de lo que conforma el propio caracter, la propia personalidad, el estilo de vida, etc. Y Observando que categorización tienen esos valores unos sobre otros. Cómo ellos interfieren, ayudan o anulan otros valores en la resultante total.
    Podemos cambiar el orden prioritario de consideración, de asuncion de esos valores, cambiando de esa manera nuestra actitud, y de esa manera, cambiando l ligazón, el hilo conductor que nos une al siguiente momento cuantitativo y cualitativo de la realidad que vivimos, como lo explica la física cuántica, por ejemplo, aparte de muchas otras fuentes tan viejas como la humanidad.
    ¿Qué quiero más? ¿Ganar mucho dinero o pasarla bien yo y mi familia? Vivir rodeado de lujo y comodidades y precisar indefectiblemente de un sistema de guardaespaldas y todo tipo de seguridades técnicas o de infraestruturas, perdiendo la libertad de disfrutar tranquilo un atardecer en un parque o en una playa, o caminando por la calle?
    Si interesa profundizar algo más en el tema, pueden leer este artículo que habla de nuestra capacidad genuina de cambio, extraviada y que podemos recuperar si queremos, sin ninguna ayuda externa:
    http://www.cualopercepcion.com/i-4-35109-Como_puedo_colaborar_en_la_construcci%C3%B3n_de_una_sociedad_arm%C3%B3nica_o_solidaria._.html
    Celebro que el grupo de tribunahacker haya tomado distancia del diario mendocino, que habia empezado bien, pero se ha convertido en un clon de los demas diarios.
    Persistamos en nuestra propia actitud de liberación, y las posibilidades de encuentro con la verdad y la vida fecunda, que son infinitas.
    Gracias por todo

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